Balance de la novena jornada

Llegó la mala jornada de verdad que aguardaba. Hasta tal punto me fue mal en mi mejor equipo que solo sumó 167.8 puntos, el peor de todos los que tengo de valoración y a niveles de los equipos de broker. Decía que era inviable mantener el nivel de acierto que llevaba con los cambios, siempre con saldo positivo. La racha ha terminado. Los jugadores que entraron hace dos semanas restaron 11 puntos respecto a los que ya estaban —y eso que Dubljevic fue baja—. Por si fuese poco, perdí 130 mil euros. Esta hecatombe me hace descender 10 puestos, hasta el 12º de la general. Me la jugué a los que parecían picos seguros de Campazzo, Thomas y Pustovyi y prescindí de Green ante un choque complicado. Todo mal.

Así le fue a la selección:

Bases

Doncic (28.8)
Campazzo (8.4)
Granger (18)

Heurtel (16.8)
S. García (20)
Cook (11)

J. Fernández (15.6)

Aleros

Thomas (7.6)
Ponitka (18)
Mumbrú (14)

Green (27)
Neal (23)

Richard (16.8)
Blazic (2.4)

Vidal (20.4)

Pívots

Norel (17)
Shengelia (32.4)
Jordan (10.8)

Pustovyi (10.8)
Thompson (15)
Dubljevic (-)

Reyes (4.8)
Báez (14.4)
Shermadini (14)

Las cosas no salieron, pero no le fue tan mal a la selección como a mi equipo (tuve una puntería…). Se juntaron varias circunstancias extrañas: fue el partido en el que Campazzo jugó menos minutos de toda la temporada —cuando fuera de casa y contra las peores defensas estaba valorando muchísimo—; Thomas era un reloj, el rival parecía propicio, partido en casa y había comenzado valorando muy bien; Pustovyi lo tenía todo de cara para ser el MVP… mas lo fue su compañero en la pintura, Radovic, que hizo el mejor partido de su carrera. Olvidemos todo esto lo antes posible.

Selección de la décima jornada

Jornada atrás había escasez de banderas y como extra llegaba solo con Green. Ahora la tendencia ha cambiado. En los bases las mejores opciones parecen ser todo cupos (la jornada pasada entre los bases más valorados había más banderas que en un mitin de C’s: los 5 primeros eran cupo). A pesar de la baja de última hora de Richard, hay múltiples opciones prioritarias de no comunitarios. Sobre todo en los aleros, donde agradeceríamos poder llevar al menos a tres. Solo espero que la llegada de Katsikaris a Tenerife no le reste importancia a Ponitka en el equipo. También parece atípica la jornada para los pívots, donde hay menos opciones propicias que otras veces, sobre todo si gastamos las plazas de extra en las alas.

Bases

Doncic

Granger
S. García

Heurtel

Cook
Campazzo

AleroS

Green
Ponitka
Neal
Thomas

Sanders
Mumbrú

Beaubois

Vidal
Timma
Oleson
Richotti

Pívots

Norel
Shengelia
Thompson
Pleiss

Tobey

Reyes
Seraphin
Huskic

El equipo del blog

Para Andrómenas también fue una jornada desastrosa —aunque con los cambios gané 11 puntos—. Solo 176.8 puntos, una bajada de más de 400 puestos —quedo el 1523º— y una pérdida de broker de algo más de 100 mil euros. El objetivo del Top 1000 vuelve a quedar lejos.

Como decía, Pustovyi era un cambio de una sola jornada, y ni siquiera ha cumplido. Va fuera. Su sitio lo coge Pleiss. La baja de Dubi, el partido en casa, ciertas urgencias —por el mal momento del equipo en la Euroliga— y una defensa rival no demasiado exigente apuntan a jornada propicia para el germano. Menos claro está el otro pívot. Ante la falta de plazas de extra y que Seraphin fuera de casa no rinde igual, he elegido a Felipe por las ausencias en el juego interior blanco para sustituir a un Jordan en decadencia. La jornada pasada Reyes jugó muy poco —porque el Madrid tuvo un partido cómodo—, pero contra el Granca Laso no debería rotar tanto. En los aleros, sigo confiando en el reloj Thomas, espero que el cambio de pila de estos 15 días de descanso le haga recuperar la fiabilidad. Será Blazic el que salga. Con el dinero ahorrado en los pívots tengo de sobra para recuperar a Green (disculpe, no volveré a dudar de usted) y dejo más de 300 mil en caja para los cambios de la semana que viene. La baja de Richard y el buen papel en las ventanas FIBA, dejan una jornada interesante para Vidal, a pesar de jugar fuera de casa contra un rival duro: el Unicaja —donde pasó las dos temporadas previas al regreso a la Penya—.

Esperemos que esta vez no haya sobresaltos de última hora. 

Llegará el apocalipsis zombi

Hablemos un poco de la específica del broker. Ha llegado el momento de explicar qué son los zombis y por qué nos va a interesar reclutarlos para nuestro equipo —de broker, claro—. Salvo en los aleros, en los que hay opciones de sobra, solo quedan un base y dos pívots que suban todo con valoración negativa. Restan además otras buenas opciones, pero pronto no podremos tener un equipo en el que todos los jugadores den pasta y esto va a ir a peor.

Lo primordial en el broker es la planificación, huir del cortoplacismo. Hay que configurar el equipo para que tengamos unos jugadores que den dinero bastante seguro y otros que, al menos, no nos lo quiten. Nuestro amigo es el simulador de broker e ir anotando cuántas jornadas estimamos —siempre tirando por lo bajo— que nos va a dar de subida de precio cada jugador, para no vernos con más jugadores con precio estabilizado que cambios —con el riesgo que eso supone—.

¿Cómo hacemos eso cuando ya no haya opciones de broker suficientes para completar el equipo, por bien que lo hubiésemos planificado? Habiendo fichado zombis antes de llegar a ese punto. Un zombi es un jugador que no está vivo en el SuperManager, que no va a jugar y por tanto no nos va a restar dinero, pero que ocupa una plaza en el equipo y en un momento dado incluso puede revivir y darnos algunas monedas.

Esos zombis pueden ser jugadores lesionados, jugadores que han abandonado la liga, jugadores vinculados que casi nunca son convocados con el primer equipo, jugadores que cuesten 45 mil euros —porque es el precio mínimo que puede tener un jugador, así que solo podrá subir— e incluso jugadores de fondo de banco cuya aportación al equipo se restrinja a acciones de este tipo:

Entre todos esos, destacan los zombis con bandera, que nos darán mayor margen de maniobra. Y los que menos nos interesan son los zombis extracomunitarios, porque nos restarían opciones para poder fichar.

El zombi ideal, el yerno perfecto, sería ese chaval cupo que subió una vez a jugar con los mayores porque medio equipo se intoxicó en la cena de empresa y además lo hizo bien —acumulando broker—. Con lo que estaría ahí zombificado, sumando una plaza de cupo y sin restar, y, si por un casual, hay alguna lesión que lo devuelva al equipo, todavía nos daría unos euros.

Yo ya llevo algunas jornadas con un zombi de calidad en el equipo. Justo esta jornada regresará a la vida ávido de cerebros y con alguna suculenta subida adherida a la carne putrefacta. Se trata de Ferran Bassas, que se lesionó cuando subía todo con un -5.61. Era preferible retirar del equipo a jugadores que tuviesen riesgo de restar mucho dinero en una mala jornada y jugar con diez. Y esta llevaré otro que ya estaba en el equipo antes de convertirse en zombi, aunque ocupa plaza de extra: Richard. No vale la pena sacarlo del equipo, nos ahorraremos el cambio cuando vuelva y siempre tendremos algún jugador de riesgo al que urja más darle la patada.

Deica.